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jueves, 20 de agosto de 2015

Agosto 20.

Esta soledad tan vacilante, ¿acaso no volverán las rosas, o los jardines danzantes?. Esta herida que no ubico se desgarra por mis cabellos junto al anonimato presente. ¿Qué hace? ¿Quién es?, viene con traje de gala a saludar con cortesía; viene, respira y se va. Ya no hay soneto para tanta elegancia, ni mucho menos cortesía para la injusticia. 

viernes, 14 de agosto de 2015

Agosto 14.

El silencio de estas cuatro paredes persiste ¡Qué diablos pasa!
Si tan solo el vacío no pesara, si la ausencia no fuese tan presente
¡Qué será de mi, qué será!
Tanta melancolía me quema los huesos hasta hacerme vomitar
Las paredes son breves mascaradas, llenas de letras danzantes y andantes
¡Me caminan! Oh ¡Rayos! Me hablan mientras se desgarran hasta llegar al suelo

Que infortunio de existencia…

Nada place ni consuela
Se llora a gritos, se clama con incertidumbre
El corazón ya poco aguanta…
Y, la tierra, tan ajena y distante

Tan helada, tan ausente. 
¡Ay mi tierra!.



miércoles, 8 de julio de 2015

La palabra del deseo


Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo, esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.
¿Qué estoy haciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé que más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar.) El dolor en los huesos, el lenguaje roto a paladas, poco a poco reconstituir el diagrama de la irrealidad.
Posesiones no tengo (esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario. Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito. Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa  preguntando si estaba.
Paso desnuda con un cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias. La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.

Alejandra Pizarnik


martes, 23 de junio de 2015

23 de Mayo.

Contenida en el ruido, atrapada entre sonetos de blancos y negros. La música se eterniza mientras baila en círculos apretando los puños aferrándose a la luz. Las mascaras se desvanecen en aquel soneto desgarrando la luz, o quizá la oscuridad. ¿Podrá alguien ver?
¡Que baile, que sonido, que tristeza!
Pero hay sol. Pero hay un viento dulce.

jueves, 14 de mayo de 2015

Hola, otra vez.

Hola fiel compañera, porqué la insistencia en volver y quedarte... acaso no te es suficiente lo sufrido. Podría pasar que cierto día por la noche me parta en diminutos espacios de colapso y ni tú con tan torturante ruido puedas seguir habitándome, podría suceder que...que yo te desarme y te acobarde, a tal punto en el que seas una querida compañera, quizá ya no tan fiel, quizá ya más querida y no tan sórdida. Como aquí y ahora, te reconozca como maestra del camino y te valore, valore las letras y la música clásica de fondo. Compañera, fiel; mientras eso no se perpetué vete otra vez y regresa cuando vuelva a estar lista para venerar tu presencia.

¡Ay de estos días!

En qué pensar, sobre qué indagar... en estos días de aires furiosos sólo nos dejan tanta melancolía y desoriento. ¡Ay de estos días! ¡Ay del querer volar!. Cómo no, si el viento furioso nos abraza, nos construye y nos mata; viene calido y feroz...¡implacable!.
Y así, todo el tiempo; de aquí para allá, estando  en otra vida, en otra historia, y no era capaz de poner a salvo, desde esta vida, aquella otra en la que ya no estaba... las hojas dejaron de soñar, el viento rasgaba las pieles, y las sonrisas ya no aguardaban canciones.
 ¿Acaso el alma porfin aterrizó? o tan sólo se perdió y tan  sólo divaga...




miércoles, 25 de febrero de 2015

¡Gira! ¡Gira!.

Hoy... escribiré sobre el camino, no de los vientos del pasado ni mucho menos del futuro que ni existen, sólo me tomaré unos segundos de mi eterno presente para re significar mi apreciación ante el mundo. Los pasos me han traído hasta aquí, las hojas caídas de los árboles al andar y divagar  me han conducido al hoy, con un manojo de juegos abstractos en mi cabeza, respiro y recuerdo lo que una vez alguien dijo:

"Yo te pregunto: ¿Y en dónde vamos a parar?
Tú me respondes: No sé, seguro hasta el cielo vamos a llegar.
Yo te digo: Entonces toma mi mano y no paremos de volar.
Tú me dices: Listos, ahora sí preparados para viajar".

El viaje, para mi; de seguro empezó mucho antes... desde las incontables hojas que recogía en un prado, corría y corría sin más... como si al girar y girar todo volviera a estar tal cual lo dejé y lo contemplé, el mismo autobús, el singular buso, las miradas... mi abuelo con sus risas presuntuosas pero con mucha gracia, mi mamá caminando con mi manito agarrada por aquellas calles, si tan sólo no hubiese parado a observar sus ojos, o si aun girara en ese prado muerta de risa acompañada del cielo azul y nubes blancas, del reflejo del sol por mi piel blanca, de las aves y su canto, de la vida y su encanto...por un instante girar y girar; desaparecer, sólo hacerlo, y finalmente poder ser.




"Escribo porque el olvido precoz es el enemigo del bienestar y la felicidad
 y, tal vez el buen decir haga menos efímera la vida..."
Alfonso Hugo Díez.