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martes, 28 de enero de 2014

Batalla.

Llevas los ojos cargados de ausencias, desafíos y batallas, paseas tu rostro por el insípido mar de las indiferencias y las caretas, tus lágrimas trasnochan en lunas ocultas, dormidas, donde los besos son efímeras verdades carcomidas, bajo las  mil caras de la soledad, se va desesperado el silencio, inundado del terror, el abandono utilizado como única salida de este laberinto: tus labios,  ardientes de un incombustible ardor; son  gotas de agua, gotas penetrables, cargadas de luchas, como si al a vez pelearan grandes batallas...resistir y avanzar chocan en la frontera de la vaguedad. De tus sollozos, nace el grito de tu lamento aquel que guía mis pasos en el vals de tu oscuridad o la mía, ese, ese grito placido y al mismo tiempo nos aturde hasta querer rompernos los tímpanos del alma, en una batalla constante, entre la incertidumbre, la desesperanza y, los demonios valientes y guerreros de tu ser,  el mio, el nuestro, el de aquel...

Instrucciones para salvar el odio eternamente.

"Si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra. Porque... no sé, quizás nos sintamos mejor aunque... aunque yo creo que no, yo creo que como todas las canciones de amor, esta también está llena de mentiras: cuando decimos si ella se va, lo que queremos decir es que si se va, que no sea muy lejos ni por mucho tiempo."

"Lo peor de todo cuando se acaba el amor es, ¿ qué se acaba?".

Ismael Serrano.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

"Falto hasta yo"

"Algún día me encontraré y diré
"¿dónde has estado insignificante humano?"
Y con seguridad responderé
"pues allí en tus manos,
llenas de lágrimas y sufrimiento,
allí en el mar
en el que te embriagaste...

No te pierdas pequeño niño,
pues ya perdido estoy,
ocupado en esta ardua labor
que es, finalmente,
reencontrarme."

Juan Pablo Duque Mesa.

Y, eso de verdades...

"¿Existe una verdad última y absoluta?- Preguntó el joven escéptico a su sabio abuelo. Éste se limitó a mirarlo a los ojos y esbozar una sonrisa que sugería un sí. El joven ,encontrando la oportunidad para ganar una batalla de argumentos, le preguntó de nuevo -Y entonces ¿cómo argumentas esa verdad, cuál es?- El anciano, todavía mirando en calma la profundidad de sus ojos le respondió - Durante años pensé que la verdad era una serie de palabras, sin darme cuenta que la palabra y la razón son un ropaje. La vestí de todos los ropajes que encontré, y, al fin, cansado, dejé de creer en ella pues lo único que veía era un argumento tras otro. Finalmente, al desnudarme de razones, la encontré. La verdad no se encuentra en las palabras hijo, la verdad tiene la cualidad de que una sonrisa o un abrazo pueden explicarla más que cualquier argumento".

sábado, 7 de diciembre de 2013

La vida es un cruel chiste, a ratos, a parpados, y otro tanto, suele ponerse burbujeante, lleno de chispas sinusuales saltando de lado en lado...

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Un susurro, un grito al oido.


Hola mundo absurdo, hoy en medio de un nudo en la garganta, de una tristeza profunda y asfixiada sentí caer. Al otro lado del teléfono una voz pausada y baja me hacia saber que no era un buen día, y claro, tampoco lo era para mi... ni ayer ni hoy, sin embargo fui fuerte, respire hondo y me puse una cara feliz.

sábado, 19 de octubre de 2013

¡Hagamos alma!

Foto: Acción poética.

Abusemos de nuestra distancia e imaginemos una vida sin desgracias, olvidemos los problemas y la confianza abandonada, demostremos que somos felices, aún con la sonrisa borrada, hagamos amor, hagamos alma. 

Un lugar en el espacio.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida,  a veces tarde o a tiempo. Lugares delimitados físicamente o quizá, sea solo un lugar en el mimo espacio, en el aire, sumergidos y penetrados al cielo, esparcidos entre escalas de grises, arcoiris o colores acua, como un estanque de paz, serenidad, confianza. Hojas caer de los árboles, risas a la vuelta de la esquina, sueños lanzados a la vida, lugares; lugares levemente siniestros, imperfectamente perfectos, testigos de instantes de plenitud, de realidades y verdades... mi verdad, su verdad, la verdad.

Texto de Alejandra Pizarnik.

“Creo que la melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese afuera contemplado desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya “la farsa que todos tenemos que representar”. Pero por un instante -sea por una música salvaje, o alguna droga, o el acto sexual en su máxima violencia-, el ritmo lentísimo del melancólico no sólo llega a codearse con el del mundo externo, sino que lo sobrepasa con una desmesura indeciblemente dichosa; y el yo vibra animado por energías delirantes.
Al melancólico el tiempo se le manifiesta como suspensión del transcurrir -en verdad, hay un transcurrir, pero su lentitud evoca el crecimiento de las uñas de los muertos- que precede y continúa a la violencia fatalmente efímera”

— La Comtesse Sanglante